En 2019, se vendieron 2.236.406 unidades de coches de segunda mano y un 31,5% de estos tenían más de 15 años. Se trata, por tanto, de una alternativa que cada vez valoran más compradores y en la que Internet cuenta, como en casi todo en la actualidad, con un papel de protagonismo.

Vendedores y compradores utilizan este medio digital para satisfacer sus necesidades respectivas, con una eficacia indiscutible pero también con algunos riesgos que conviene tener en cuenta.

Portales como Asocasion.com cuentan con unos standares de garantías que hacen que la compra de un vehículo sea 100% segura.

Por eso el potencial comprador debe evitar una serie de errores comunes que pueden traducirse en decepciones en la operación. El sentido común es la base de una buena decisión pero éstos son algunos de los aspectos a tener en cuenta a la hora de buscar un coche usado en Internet.

Los chollos no existen:

Ni a la hora de compra un coche ni cualquier otro producto. Si alguien quiere vender un vehículo en condiciones especialmente ventajosas, por lo general no tendrá problema alguno en hacerlo a cualquier conocido. Así que conviene desconfiar de los chollos, de los precios exageradamente bajos y fuera de mercado porque habrá gato encerrado.

Una descripción detallada:

La descripción del vehículo que realice el vendedor en ocasiones no es muy extensa, pero cuanto más detallada sea, más información facilitará para saber si la adquisición nos puede interesar. Un vendedor minucioso suele ser más fiable, además de que el esfuerzo por redactar un buen anuncio es sintomático de interés en la venta. Si toda la información que se proporciona es  ‘Vendo Opel Corsa’, mal asunto en principio…

La importancia de una imagen:

Lo mas efectivo es una revisión exhaustiva de la mecánica, si es posible por un entendido o profesional. Pero como primera referencia una buena galería de imágenes es un comienzo a tener en cuenta para hacerse una idea sobre el estado del coche. Cuando las fotos que publica el vendedor son pocas, están borrosas, tienen poco detalle o cualquier otra irregularidad por lo general no es casual y suelen pretender ocultar las condiciones reales en las que se encuentra en vehículo, así que conviene ser prudentes al respecto.

Desconfiar de las historias extrañas

Asumiendo desde el primer punto de este repaso que los chollos no existen, la consecuencia directa es que debemos desconfiar de las historias extrañas de los vendedores. Quizá no se puede afirmar que absolutamente todas sean falsas pero sí la inmensa mayoría. Muy frecuentes son aquéllas que se refieren a coches en el extranjero, con precio de derribo fuera de España, argumentando la venta por unas circunstancias rocambolescas y exigiendo al potencial comprador el envío de una pequeña (o no tanto) cantidad de dinero para trasladar el coche a donde sea necesario para culminar la operación. Todo, claro está, un timo de catálogo.

Las prisas nunca son buenas

Frecuentemente el vendedor intenta apremiar al comprador para cerrar la transacción. Precipitarse no suele ser aconsejable y esas prisas casi siempre esconden la urgencia del vendedor por deshacerse de un problema sobre ruedas. Si de verdad tuviera tantos interesados en su chollo, como asegura, ya lo habría vendido. Buscar, comparar, informarse, exigir garantías… es obligado dar cada paso en el momento preciso y sin premuras, la inversión a realizar así lo merece.

Contacto directo

El mail o los mensajes de texto al móvil son una primera fórmula válida de contacto entre las partes. Sin embargo, si las negociaciones avanzan lógicamente es imprescindible otro más directo, inicialmente en forma de llamada telefónica y a continuación una cita para la revisión del vehículo, con las debidas precauciones higiénicas.

En nuestra red de concesionarios asociados estaremos encantados de atenderles y resolver todas sus dudas sobre compra de vehículos de segunda mano.